Por los derechos en Asociación Otro Tiempo


Ante la salida de la práctica totalidad de afiliadas de CNT Comarcal Sur de asociación Otro tiempo, nuestro sindicato rompe el silencio.

Tras un año de intenso trabajo y acción sindical desde la cautela, la prudencia y confiando en la escucha y el diálogo directo e interno con la organización, nuestra sección rompe el silencio ante las salidas y por compromiso con los derechos laborales y sindicales de las trabajadoras. 

La sección sindical de CNT en Asociación Otro Tiempo cumple un año organizada en un contexto de conflicto laboral enquistado desde, al menos, 2023. En este tiempo de trabajo sindical en esta asociación, parte de las cooperativas Tangente y La Traviesa, cuatro de sus trabajadoras de la sección sindical han abandonado la entidad. Dos, tras despidos disciplinarios y otras dos, tras ceses voluntarios. 

En los últimos meses, dos compañeras se han visto obligadas a buscar alternativa laboral y comunicar sus ceses voluntarios debido a su inseguridad laboral y el miedo de verse ante un despido. Los ceses, producidos en octubre y febrero, se dan en un contexto de exigencia de compromiso como forma de presión para asumir sobrecarga laboral, horas extras estructurales o la falta de correspondencia entre las tareas ejecutadas y los puestos de trabajo nominales. Estas trabajadoras han visto cómo, en caso de no cumplir exigencias, sufren el riesgo de despido, independientemente del esfuerzo y calidad de su trabajo. 

Vemos cómo se da un sumatorio de poca claridad en las funciones, criterios inciertos en la evaluación del trabajo y condiciones laborales de alta exigencia. Estas circunstancias, además, coinciden con el traslado informal de evaluaciones del trabajo y del desempeño faltos de procesos claros y transparentes. También destacamos la latente renuncia voluntaria a la conciliación de la vida personal y laboral. 

Estas condiciones de trabajo se producen un clima laboral de incertidumbre, agravado tras la ejecución de dos despidos disciplinarios en verano de 2025 a trabajadoras parte de esta sección sindical


Por el fin de la rotación de las trabajadoras como forma de gestión de las relaciones laborales

Es urgente y necesario abordar de forma seria y contundente lo que consideramos una grave rotación de personal en la entidad, con especial incidencia en nuestra sección sindical.

El año 2025 se saldó con 2 salidas voluntarias y 2 despidos disciplinarios que requieren de una evaluación comprometida con los derechos de las trabajadoras. Pareciera que asumir el desgaste de las trabajadoras y su consecuente abandono, o directamente el despido, fuera toda la forma de gestión de las relaciones laborales que acciona la organización. Desde la más absoluta preocupación por el bienestar laboral y psicológico de las trabajadoras actualmente en plantilla, vemos cómo, en una plantilla de 10 personas, a las 4 salidas de 2025, ahora se suma otra en 2026.

Nuestra sección considera crucial contar con un informe de riesgos psicosociales, y con herramientas como el protocolo de Acoso Laboral y Plan de Igualdad, como medidas para empezar a caminar hacia puestos de trabajo más protegidos. 


Ante las recurrentes salidas de las trabajadoras de este sindicato de asociación Otro Tiempo

CNT considera las últimas salidas una consecuencia de la falta de compromiso por mantener los equipos profesionales y sus puestos de trabajo, especialmente los que coincidentemente están formados por trabajadoras afiliadas a CNT Comarcal Sur. 

Consideramos que las bajas voluntarias de nuestra afiliación son consecuencia directa de la falta de seguridad generada en los meses posteriores a los despidos disciplinarios del verano. Uno de ellos, con acuerdo de improcedencia tras la intervención jurídica del equipo de este sindicato, y otro actualmente en fase judicial. 

Sobre los despidos, recordar que a principios de verano, sin comunicación previa de desavenencias concretas o disconformidad con el trabajo desempeñado; la asociación tomó la decisión de trasladar expedientes disciplinarios muy graves a dos trabajadoras, y finalmente despedir a ambas.

Esta sección sindical tuvo la posibilidad de presentar alegaciones a los expedientes y argumentar motivos suficientes para probar que los procedimientos disciplinarios no tenían lugar, y solicitó su retirada inmediata. Los expedientes contenían acusaciones que respondían a evaluaciones parciales de los resultados del trabajo u otras faltas de concreción relacionadas con supuestas bajadas voluntarias de la productividad. 

La sección alegó de manera suficiente que no había fundamento objetivo del contenido de los pliegos, consistentes en supuestos actos y acusaciones sin base o justificación, de los que las personas acusadas no tenían conocimiento previo. Los expedientes contenían alusiones a supuestas evaluaciones del trabajo desconocidas tanto para las trabajadoras como para el sindicato. 

La entidad carece de sistemas de evaluación objetiva del trabajo que se realiza; no existe sistema de seguimiento ni control públicos y conocidos a los que las trabajadoras puedan atenerse, ya que no hay parámetros comunicados, y por tanto, interpretamos las acusaciones de estos pliegos disciplinarios como acusaciones no objetivables que responderían a otros intereses

Muchas de las acusaciones relatadas fueron extraídas interesadamente de un llamado proceso de mediación ejecutado junto a una entidad de intermediación que no ha facilitado informes de resultados individuales o grupales a las trabajadoras. Además, la asociación decidió suspender de forma unilateral este proceso de mediación; sin posterior seguimiento con las trabajadoras, quienes participaron de buena fe. 

Rechazamos esta práctica de intermediación informal, en la que se pidió participación voluntaria a las trabajadoras en un proceso poco transparente que pretendía actuar sobre el malestar laboral manifiesto y de responsabilidad de la empresa. El principal resultado de este proceso ha sido la instrumentalización de la participación de buena fe de las trabajadoras para transformar los contenidos de lo compartido en el proceso en los pliegos disciplinarios de sus despidos. 

Los procesos de esos expedientes disciplinarios fueron resueltos de forma casi automática en menos de 24 horas, tras la recepción de las alegaciones individuales y sindicales. El proceso finalizó con la decisión unilateral de la entidad de despedir. Lamentamos el deficiente diálogo real por parte de Otro Tiempo, e interpretamos que existía una decisión más que tomada, sin medidas de resolución, ya antes de la emisión de los propios pliegos.

La sección sindical subraya su absoluta disconformidad con los despidos disciplinarios, así como que se hayan producido sobre personas coincidentemente activas y organizadas en defensa de sus derechos laborales

Los despidos disciplinarios, disciplinan.

Entendemos estos despidos como ejemplificantes y nos preguntamos, ¿está teniendo en cuenta la organización su impacto sobre las trabajadoras? ¿Cómo afectan los despidos disciplinarios al ambiente laboral? ¿Cómo afectan a la capacidad de las trabajadoras para ejercer sus derechos en el marco de la relación laboral?


La sección sindical de otro tiempo continuará con su acción sindical

La sección sindical continuará existiendo y trabajando en sus líneas estratégicas, a pesar de las graves consecuencias que tienen todos estos hechos y las salidas de nuestras compañeras sobre nuestra implantación en la empresa. La sección espera que la entidad cese estas prácticas de gestión laboral de la plantilla, en particular con el personal de la sección, y atienda a los propios criterios y marcos de defensa de derechos laborales de las cooperativas y espacios de economía social de los que es parte. 

En sintonía con lo que sucede en el sector de la intervención social, la sección se encuentra una cultura organizacional que exige compromiso y sacrificio individual en forma de horas extra y renuncia al descanso como prueba de compromiso. Creemos que se trata de una forma de cesión de derechos y condiciones de trabajo en perjuicio de las propias trabajadoras.

Una cultura deudora de la idea de que cada trabajadora debe cubrir contratos y proyectos para garantizar su puesto de trabajo. Una organización que recurre a la idea de autoempleo, para justificar que cada quien debe garantizar su puesto a través de proyectos y contratos, cuando existe una explícita relación laboral y un sistema jerarquizado de toma de decisiones centralizado sobre esos mismos proyectos y contratos

La sección sindical siempre ha señalado que la organización de la plantilla es la única forma de defender los derechos laborales. En todo caso, la única vía para involucrar a las trabajadoras en las obligaciones y responsabilidades de la asociación, sería su transformación en cooperativa de trabajo participada por todas las trabajadoras, siguiendo la tendencia de las cooperativas con las que colabora.