Comunicado: CNT Comarcal Sur ante la firma del III Convenio de Intervención Social

Por condiciones laborales justas y servicios sociales de calidad

Desde CNT Comarcal Sur Madrid rechazamos el acuerdo alcanzado entre CCOO, UGT y la patronal para el nuevo Convenio Estatal de Acción e Intervención Social. Este acuerdo no responde a las necesidades reales del sector, no dignifica nuestras condiciones laborales y consolida una precariedad estructural que arrastramos desde hace años. Aceptar subidas salariales que solo siguen parcialmente el IPC supone, en la práctica, firmar una nueva pérdida de salario real durante los próximos cuatro años. Pero el problema no es únicamente salarial: este acuerdo no supone una mejora estructural del convenio, que continúa anclado en un marco obsoleto heredado de 2007, ignorando deliberadamente las reivindicaciones centrales del sector.

Uno de los grandes silencios de este convenio es la normalización de las jornadas parciales, que precarizan nuestras vidas y deterioran la calidad de la intervención. En la intervención social no existe solo la atención directa: planificar, coordinar, evaluar, formarse, reunirse y gestionar también es trabajo. Reducir la intervención sin reconocer ni computar estas tareas solo desplaza la carga y aumenta la explotación. Defendemos jornadas completas para todas porque no se puede vivir con una media jornada  y no se puede sostener un trabajo tan exigente con fragmentación horaria. Todo esto acompañado de un chantaje emocional para trabajar más horas como si fuéramos voluntarios. La intervención social de calidad requiere tiempo, estabilidad y equipo.

Por otra parte, se anuncian protocolos LGTBI (necesarios y urgentes), pero se sigue sin abordar seriamente la prevención de riesgos psicosociales, a pesar de que las bajas por salud mental son frecuentes en el sector. No se garantiza atención psicológica, ni formación dentro de la jornada, ni medidas reales frente a la sobrecarga emocional y mental que sufrimos a diario. Sin salud laboral no hay intervención social posible. No queremos dejar de denunciar la carencia de los protocolos de acoso en el sector.

El acuerdo ignora además cuestiones fundamentales como el reconocimiento del plus de penosidad, peligrosidad y riesgo, pese a la carga física, emocional y psicológica del trabajo. 

La formación de posgrado sigue sin valorarse adecuadamente mientras se exigen cada vez más requisitos, y tampoco se amplían vacaciones ni asuntos propios. La experiencia, la coordinación y la conducción, así como otras funciones específicas, continúan sin ser reconocidas ni remuneradas. Todo esto mantiene nuestras condiciones muy por debajo de otros sectores con responsabilidades equiparables.

La precariedad no es casual. Es consecuencia directa de un modelo basado en externalizaciones, licitaciones que priorizan la oferta económica, la entrada de fondos buitre y grandes empresas multiservicios, y la falta de fiscalización real por parte de las administraciones. En la Comunidad de Madrid, gran parte de los servicios sociales están privatizados, y los resultados económicos se imponen sobre la calidad del servicio y las condiciones laborales. Las administraciones son corresponsables de esta situación.

Desde CNT defendemos salarios que recuperen poder adquisitivo real, jornadas completas y el cómputo de todas las horas de trabajo, reconocimiento del riesgo y de la carga emocional, plantillas suficientes para garantizar seguridad y calidad, el fin de la privatización de los servicios sociales y servicios públicos, universales y de calidad.

Nada de esto se va a conseguir con acuerdos a puerta cerrada ni con la firma de convenios que legitiman la precariedad. Por eso desde CNT apostamos por la organización en los centros de trabajo y la movilización del sector. La lucha colectiva es la única herramienta real para mejorar nuestras condiciones, no solo frente a las patronales sino también frente a las administraciones públicas, que han privatizado las redes de intervención social y de las que dependen nuestros puestos de trabajo.

La dignificación del sector no vendrá de arriba. Vendrá de la organización y la lucha. Sin condiciones dignas no hay intervención social de calidad.